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Colaboradora en Equilibrio Total

La Voz de la Educación y el Conocimiento

Consultora Asociada en Gpo. Gonzka

Grupo Gonzka

Consultora Asociada y responsable de las consultorías de Desarrollo Humano y Coaching

“La Envidia Inhibe Tú Poder”

No. 281 por ANGY NEWMAN®

#LaVozdelaEducacionyelConocimiento

CEO de NWMN Consultores


Semblanza de Angy, sigue la liga: https://www.youtube.com/watch?v=UPRVdYWfdus

 

 

 

 

SOFIA LOREN Y JAYNE MANSFIELD

SOFIA LOREN Y JAYNE MANSFIELD

Es peligroso mostrarte superior a los demás, pero lo más peligroso de todo es parecer libre de toda falla o debilidad. La envidia genera enemigos silenciosos. Lo inteligente es poner de manifiesto, de vez en cuando, tus defectos y admitir vicios inofensivos, a fin de desviar la envidia y parecer más humano y accesible. Solo los Dioses y los muertos pueden parecer perfectos impunemente.

 

El envidioso se oculta con tanto cuidado como el secreto y libidinoso pecador, y se convierte incesante inventor de tretas y estratagemas para ocultarse y enmascararse. De esa forma, le resulta posible simular que ignora la superioridad de otros, esta superioridad le carcome el corazón, como si no te viera, ni te oyera, ni tuviera conciencia de ello, ni jamás hubiera oído hablar de ti. Pareciera un maestro de la simulación, por otro lado, trata con todas sus fuerzas de disimular y así evitar que cualquier forma de superioridad aparezca en cualquier situación.

 

Una de las cosas que más difíciles resultan al ser humano es manejar sus sentimientos de inferioridad. Al enfrentarnos con una capacidad, un talento o un poder superior, a menudo nos sentimos perturbados e incómodos; esto se debe a que tenemos una conciencia exagerada de nosotros mismos, y cuando nos encontramos con quienes nos superan, nos percatamos de los aspectos en que somos inferiores o al menos, no tan brillantes como creíamos. Esta perturbación de nuestra imagen personal no puede tolerarse mucho tiempo sin que despierten emociones negativas, y esto, definitivamente, inhibe tu poder interior.

 

Primero, sentimos envidia, si tuviésemos las cualidades o la habilidad de esa persona superior a nosotros mismos seríamos felices. Pero la envidia no nos brinda consuelo ni nos acerca a la persona a la que envidiamos. Tampoco podemos  admitir que sentimos envidia, porque es un sentimiento que la sociedad condena: mostrar envidia significa admitir que nos sentimos inferiores.

 

Entre amigos cercanos podemos llegar a confesar nuestros deseos secretos y no realizarlos, pero nunca admitiremos sentir envidia. De modo que es un sentimiento clandestino. Lo disimulamos de muchas formas; por ejemplo, encontramos motivos para criticar a la persona a la que envidiamos: decimos que podría ser más inteligente que nosotros pero no tiene valores morales o conciencia, o podrá tener más poder, pero ello se debe a que engaña o hace trampas. Si no los desprestigiamos, quizá los elogiemos en exceso, lo cual no es más que otra forma de disimular envidia.

 

Hay diversas estrategias para manejar la insidiosa y destructiva envidia. Tienes que aceptar el hecho de que siempre habrá individuos que de algún modo, serán superiores a ti, y aceptar también que puedes llegar a envidiarlos. Utiliza este sentimiento como fuerza impulsora para tratar de igualar o superar a esas personas algún día. Si dejas que la envidia se vuelva hacia adentro, te envenenará el alma. Expúlsala y podrás elevarte más alto.

 

Segundo, comprende que, a medida que vayas ganando mayor poder, quienes están debajo de ti te tendrán envidia. No lo demostrarán, pero es inevitable. No aceptes ingenuamente la fachada que te muestra: aprende a leer entre líneas las críticas, los pequeños comentarios sarcásticos, las virtuales puñaladas por la espalda, el elogio excesivo y la mirada de resentimiento.

 

Es mucho más fácil evitar la envidia antes de que aparezca, que deshacerte de ella una vez que se ha desarrollado, debes de planificar con cuidado para evitar que ese sentimiento crezca. A menudo son las propias acciones las que generan envidia, la propia inconsciencia. Al identificar las acciones o cualidades que generan envidia, podrás cortarlo por lo sano antes de que contamine toda tu vida. Los grandes problemas de la envidia aparecen cuando no la reconocemos hasta que ya es demasiado tarde.

 

Haz que las cosas sucedan, Tú tienes el control, Tú eres el  responsable.

 

El Poder está en ti, tu eres lo más Importante.

 

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