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La Felicidad Camina con los Pies Ocupados

 

No. 263 por ANGY NEWMAN

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CEO de NWMN Consultores

Más de 5 años de estar en contacto con ustedes

En 1946, el artista Ray Charles escuchó que la orquesta de Lucky Millinder visitaría la ciudad.

Charles se las arregló para tener una audición con él y esto lo emocionó. Si lograba unirse a Millinder sería, sin duda, algo grande. Cuando llegó su oportunidad, el joven músico tocó el piano y cantó dando lo mejor de sí. En su condición de ciego, Charles no podía ver la reacción de Millinder, por lo que cuando terminó, esperó pacientemente por su respuesta. Finalmente, el director de la orquesta le dijo: “No fue lo suficientemente bueno, muchacho” Charles regresó a su cuarto y lloró. Algún tiempo después, Charles dijo: “Aquella fue la mejor cosa que pudo haberme pasado. En lugar de compadecerme de mí mismo, me puse a practicar para que nunca nadie volviera a decirme lo que me había dicho Millinder” Y no han vuelto a decírselo. Como afirma el dicho popular: “Puedes decir que te sorprendieron una vez, después de eso, sencillamente no estás preparado” La preparación de Charles le rindió frutos por más de medio siglo. Tocó con algunos de los más talentosos músicos del mundo.

Una verdad básica de la vida es que la gente siempre busca la compañía de quienes los valoran, e intentan alejarse de quienes los desvalorizan. Tú puedes añadir valor a otros destacando sus puntos fuertes y ayudándolos a concentrarse en mejorar. Pero recuerda esto: alienta y motiva a otros fuera de su zona de comodidad pero nunca fuera de su zona de capacidad. Si tratas de forzar a alguien para que trabaje en áreas en las que no tiene talento, sólo se va a frustrar. Convertirte en una persona que añada valor a los demás no es una tarea fácil. Se necesita seguridad personal para reconocer los valores de los demás. Si en lo profundo de tu ser crees que ayudar a otros de alguna manera te va a afectar negativamente, las posibilidades de éxito para tu objetivo serán mínimas. Como dijo Henry Ward Beecher: “Nadie está más equivocado que el egoísta” Cuando un miembro del equipo reconoce con generosidad los méritos de sus compañeros, añade valor a los suyos.

Todos los caminos hacia el éxito están salpicados de tentadoras zonas de descanso donde la pereza puede hacer que hasta los mejores sueños echen chispas y se estanquen. Si trabajar duro es la llave del éxito, la mayoría de las personas preferirían abrir la cerradura con un gancho. Así como el hierro se oxida al dejar de utilizarse, así también la inactividad echa a perder el intelecto. Como bien lo decía Benjamín Franklin: “la pereza viaja tan lentamente que la pobreza la alcanza con rapidez” El mundo está lleno de personas dispuestas; algunas dispuestas a trabajar, el resto, dispuesta a dejar que lo hagan.

Un hombre que trabaja con sus manos es un obrero, el que trabaja con sus manos y su cerebro es un artesano; el que trabaja con sus manos, su cerebro y su corazón, es un artista. Para mí la verdadera felicidad camina con los pies ocupados, estoy segura que no hay felicidad sin acción.

Haz que las cosas sucedan, Tú tienes el control, Tú eres el responsable.

Derechos reservados por Angy Newman. Prohibida la reproducción total o parcial sin mencionar la fuente o a la autora.