EL PODER DE TU TERCER OJO

EL PODER DE TU TERCER OJO

“En este mundo se nos juzga por lo bien que le ponemos fin a las cosas. Una conclusión desordenada o incompleta puede reverberar años enteros y arruinar nuestra fama en el proceso”

El Poder de terminar bien las cosas radica en saber cuándo detenernos, nunca llegar tan lejos para agotarnos o crear enemigos encarnizados que nos embrollen en futuros conflictos. En la vida no solamente es tener poder por poder, sino en la manera en que lo obtenemos, la forma en que nuestra victoria nos prepara para el siguiente round. La delicia del poder es la sabiduría de manejar estratégicamente cualquier conflicto y enredos; y salir victoriosos.

Existen tres tipos de personas en el mundo.

Primero, están los soñadores y los habladores, quienes inician sus proyectos con una explosión de entusiasmo. Pero esta explosión de energía se consume pronto, conforme esas personas tropiezan con el mundo real y el arduo trabajo necesario para llevar a cabo cualquier proyecto, los desanima Son criaturas emocionales que viven principalmente en el momento, pierden con facilidad el interés cuando algo nuevo atrapa su atención. Su vida está repleta de proyectos a medio terminar, incluidos, algunos que apenas pasaron de una ilusión.

Segundo, están quienes llevan a su término todo lo que emprenden, ya sea porque deben hacerlo o porque pueden empeñar el esfuerzo. Pero cruzan la línea de meta con menos entusiasmo y energía que como empezaron. Esto estropea el fin de sus objetivos. Como están impacientes por terminar, el final parece apresurado y remendado. Y deja en los demás una sensación de ligera insatisfacción; no es memorable, no perdura, no tiene resonancia.

Estos dos tipos de personas inician cada proyecto sin una idea clara de cómo terminarlo. Y conforme el proyecto avanza, difiriendo inevitablemente de lo que habían imaginado, no saben cómo salir de él, si abandonarlo, o; simplemente precipitarse al final.

Tercero, consta de quienes comprenden una ley primaria del poder y la estrategia: el final de algo, un proyecto, una campaña, un objetivo, posee extraordinaria importancia para los individuos.

Resuena en la mente y en el corazón. Cualquier enfrentamiento que se desee realizar puede empezar con grandes fanfarrias y producir muchas victorias, pero si termina mal, eso es lo que todos recordarán.  Conociendo la importancia y resonancia emocional de la conclusión de cualquier cosa, las personas de este tercer grupo entienden que la cuestión no es nada más terminar lo que comienzan, sino terminarlo bien: con energía, mente clara y un ojo en los efectos, la forma en que el hecho perdurará en la mente de la gente. Estas personas invariablemente empiezan con un plan claro.

Cuando ocurren reveses, como es inevitable que suceda, son capaces de mantener la paciencia y pensar racionalmente. Planean no sólo el final, sino también lo que viene después de él, las consecuencias. Estas personas son quienes crean las cosas que permanecen: una paz significativa, una memorable y admirada conducta, una larga y fructífera trayectoria.

La razón de que sea difícil terminar bien las cosas es simple: los finales inspiran emociones irresistibles. Al final de un amargo conflicto, tenemos un profundo deseo de paz, una impaciencia de tregua. Si el conflicto nos da la victoria, es muy probable que sucumbamos a delirios de grandeza o que nos invada la codicia y tomemos más de lo que necesitamos. Si el conflicto ha sido desagradable, la ira nos moverá a terminarlo con un violento golpe punitivo. No nos gusta perder. Emociones como éstas pueden arruinar todos nuestros positivos actos previos.

Napoleón Bonaparte fue quizá el mayor general que haya existido. Sus estrategias eran maravillas de flexibilidad y detalle combinados y planeaba todo hasta su última conclusión. Aprendamos bien la lección: no basta con planes brillantes y conquistas acumuladas. Puedes convertirte en víctima de tu propio éxito si permites que la victoria te induzca a llegar más lejos, te haces de aguerridos enemigos, ganas la batalla pero pierde el juego de poder posterior.

Lo que necesitas es un tercer ojo estratégico: la capacidad de mantener tu concentración en el futuro mientras operas en el presente, y de terminar tus acciones en una forma que sirva a tus intereses para la siguiente pelea. El tercer ojo te ayudará a contrarrestar las emociones que insidiosamente pueden contaminar tus inteligentes estrategias, en particular la cólera y el deseo de venganza.

Haz que las cosas sucedan, Tú tienes el control, Tú eres el responsable.

Todos tenemos algo que dar, haz lo posible, ¡hazlo posible!

Soy Angy Newman, Coach de Vida.

Estemos siempre “Bien y de Buenas.

¡¡¡Tú Eres lo Más Importante!!!

ANWMN®.

Angy Newman®, ANWMN®, Newmanía®, Newmaniac®, Newmanito®, Newsmanía®,  El Poder de Estar Bien y de Buenas ®, ANWMN ®. Tu Eres lo Mas Importante®, Hermoza con Z®. Angy Newman Live®

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Julio 29, 2020

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